Leía durante el desfile interminable de gente que pasaría unos segundos delante de los restos de Néstor Kirchner, y frente a una Cristina que asumió estoicamente la situación de estar frente a ellos, la maravillosa opinión de Beatríz Sarlo en La Nación. Hoy me preguntaba si tenía sentido que publique algo en este blog, que no es de análisis político, ni tiene pretensiones de opinión clave en cuestiones partidarias o de la vida política en general. Pero sí de vez en cuando y ante hechos significativos me doy algo de espacio. Y la muerte de Néstor Kirchner es nítidamente un hecho significativo.
No soy militante, ni quiero serlo. Soy de una generación argentina intermedia entre los militantes de los 70 y los militantes actuales, con una primera infancia que recuerda el velorio de Perón y una niñez bajo gobiernos militares, con una adolescencia iniciada con la guerra de Malvinas y la democracia de Alfonsín y un inicio de carrera profesional con Menem. Los 5 presidentes en una semana coronando una crisis política pocas veces vista, con sus mezquindades y la falta absoluta de liderazgo de De La Rúa, y un timón tomado por Duhalde que sirvió “en bandeja” el cimiento de la construcción política de Kirchner. Soy de una generación más apática, pesimista y casi inalterable con respecto a la consideración de “esos” que son los políticos.
Cuando escuchaba que Néstor devolvió la militancia entendí esto un poco mejor. Mi conocimiento sobre la política en la Universidades Públicas claramente se fue reconstruyendo y orientando a eso. ¿Habrá sido ese el “sueño” que todos nombran? Tal vez se trate de otra cosa como volver a abrir la “caja negra” de los juicios a militares, o los planes sociales que han sido una renovada ilusión para muchas familias. No tengo claro de qué “sueño” hablaba en su asunción en 2003 entre lo que lo convencía y lo que le convenía. Sospecho incluso que él tampoco lo tenía claro.
Peronismo y militancia son los mejores aliados de la muerte. Dicho esto no para “enrostrar” episodios violentos sino para dar cuenta de los mitos del movimiento. Se está construyendo un nuevo mito alrededor de la figura de Kirchner, y lo lograrán como lo han logrado otras tantas veces. Las fuerzas políticas comienzan a mostrar de a poco un panorama durísimo en la lucha por un nuevo liderazgo, porque éste necesita de la persona, y Kirchner no tenía plan B.
Usé poco Twitter para hablar, pero me dediqué mucho a escuchar. Una personalidad tan controvertida genera idolatría y también odios. Así como pasaron cosas en las calles y a lo largo de su gestión y la de su esposa, en Twitter se vio la misma fractura ideológica. Escribo nuevamente: “fractura”. Entre lo poco que escribí en Twitter, rescato:
“Murio NK, nuevo panorama político, y una muerte joven”
“La política la hacen los vivos, estos momentos deben hacernos pensar en toda la vida y la dimensión q tienen nuestras obras”
“#alfonsin fue recordado x su intelecto y #kirchner por su fuerza, paradógicamente el segundo vivió 20 años menos”
“Me cuesta mucho armar un juicio sobre lo q está pasando en #678 …”
“RT @Gabylevinas: la muerte, aunque sea por un rato,impone de un sopapo la verdadera dimensión de las cosas”
“RT @maccur: RT @escriba: Oppenheimer se pregunta si @CFKArgentina tendrá que adelantar las elecciones de 2011. Son ratas.”
“en silencio miro cómo los tuiteros argentinos van desde lo propiamente humano de una muerte y el fanatismo oficialista y opositor #kirchner”
“no entiendo ni la militancia ni la negación a solidarse frente a la muerte #kirchner”
“poco que decir cuando la gente se manifiesta, insisto en la perspectiva que toma todo, incluso la política, frente a la muerte #kirchner”
Así como no soy militante, tampoco simpatizo con el oficialismo. Tengo argumentos para hacer críticas feroces y desestimar muchísimas acciones. Pero el momento exige otra cosa, hay que observar la Plaza de Mayo, y tomar nota de distintas actitudes. Es el momento de aplacar toda furia y enojo. Y también es el momento para no especular políticamente, y esto ya se está viendo en algunos personajes como puerta de entrada a las miserias de siempre. Se puede faltar el respeto a un vivo cuando no lo merece, pero no a un muerto.
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Hola, Martín: muy buena tu actitud de usar este espacio para manifestar tus sentimientos. A mí también me conmovió la manifestación de los argentinos y no pude permanecer indiferente ante el dolor de la pérdida de un político – que te gustara o no – hizo cosas por este país.
Saludos desde La Plata.
Gracias Nelba por pasar por blog2.com.ar
Creo que lo que me resonó, más que todo, fue la manifestación de afecto de la gente. En ese sentido (ya un par de días después y con otra temperatura de los hechos) estoy pensando que lo verdaderamente emotivo es haberle puesto caras a personas con las que difícilmente pueda estar de acuerdo. Esto pareciera ser un logro, pero sin embargo la negación de ver las caras me parece que es parte de la estrategia de confrontación constante, donde es más importante la pelea mediática que las necesidades concretas. Y esto sí es parte de la crítica a las prácticas K.
En definitiva fue algo así como “volver a mirar” a esos ciudadanos con los que quienes estamos de uno u otro lado, y con los que debemos dialogar.